domingo, 24 de mayo de 2009

Uno de mis mas bellos y tristes sones

Hace dos semanas revisaba las revistas que llegan al hotel para ponerlas en exhibición no vaya a ser que trajeran perversiones para mis huéspedes jeje (de eso piden su limosna los raboverdes!). De pronto, mi corazón latió terriblemente y un rubor cubrió mi rostro. El, Director General de una compañía y su foto en primer plano.
Si, estuvo mal, que mientras veía esa foto no dejaba de pensar en este mes, hace 4 años...Estuvo mal que desde ahí, repasara uno a uno sus movimientos, desde su forma de llamarme "chiquita" con ese acento francés hasta sus ojitos rojos de tanto trabajar. Nunca supe si alguna vez fue mio, o si alguna vez pensó en mi no como la aventura que su hermano decía que era (y que la neta lo fui)sino como en la niña que amaba hasta su más minimo movimiento. Nunca dejó de irse de mi. Desaparecía y aparecía misteriosamente, lo peor, darme cuenta que me llamaba cuando tenia nada mejor en mente, y aún así, sentir que su comportamiento era para no tenerme dentro de su vida, pues a pesar de todo, sentía que me quería y que luchaba consigo mismo para no sentir más. Hace 4 años, cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez. Hace dos años sin saber nada de el, mas lo que los medios de comunicación me muestran que está distante de ser lo que yo amé. Yo amé a un judío que sabía que jamás me tomaría en serio pero que constantemente me buscaba, me llevaba al cine, a cenar, caminabamos en la condesa de la mano y nos sentabamos en el balcon de su departamento en Polanco a ver pasar el día, al que le hacía manicure y mimaba lo mas que podia, el que con regaños y ternura, me hacía la tarea de francés y me tachaba los errores como un excelente maestro, el que me cocinaba platos mediterraneos en su casa no importando que su hermano y varios amigos suyos estuvieran ahi, con el que me entretenía jugando con su rubio y rizado cabello hata que se quedaba dormido, al que un día una tipa súper fresa llamó y la bateó finamente diciendo: no te recuerdo, estoy en carretera con mi novia cuando vió mi molestia. Al que aún a sabiendas que a su hermano no le parecía nada nuestra relacíón, ponía su cabeza en mis piernas mientras veíamos la tv. En los medios solo se ve a un empresario como todos los demás, sin gracia, sin el espiritu y el caracter que tanto amé de él. Está mal que piense aún tanto en el, que lo sueñe hablandome cuando entre el y yo sólo queda una espesa niebla, un par de fotos y recuerdos que por más que intento echarlos de mí, no quieren irse. Un amor platónico que alguna vez ambos sentimos como real. Conoci a varios de sus amigos , aunque su vida para mi siempre fue un enigma. Alex, si bien es cierto que jamás cambiaría a Brett, jamás cambiaría el pasado que me unió a ti, y que me mantenía siendo fiel a un espejismo, siempre fuiste único para mí, nadie mas compartió mi corazón contigo mientras fuiste su dueño. Dos años del ultimo mensaje, aún lo recuerdo muy bien... Y esos meses de llantos constantes para que el agua se llevara consigo tu recuerdo...Aun recuerdo una noche que escuchaba canciones tristes y me abrazaba fuerte, no decía nada, pero con ese abrazo lo decía todo. De los sones de Fabiola, creo que este es, uno de los más tristes, y uno de los que mas me ha marcado la vida hasta ahora, pues me enseñó otra forma de ver el "amor".
Un bellboy vió mi turbación, ¿a poco te gustó el guero? preguntó con el tono caracteristico de las barrancas de Santa Fe. Cerré la revista y respondí, no está mal, ¿crees que algun día, alguien así se fijaría en mi? Respondió: Ps quien sabe. Lo ví con una sonrisa sarcástica, ceja levantada y comisuras hacia abajo y recorde: -"Alex, ¿ya viste la luna?" - "Mi luna viene en el auto conmigo..." - un tierno beso y un auto plateado a media noche...

viernes, 15 de mayo de 2009

Cerrando ciclos

El día de hoy es mi último día en el trabajo que he llegado a despreciar. De todos los lados donde he trabajado, éste, indudablemnete ha sido el peor. Llegué como concierge, yo estaba acostumbrada al glamour que envuelve tan noble profesión en la Riviera Maya, llego aqui y me enfrento con que el concierge de ciudad está muy lejos de ser glamouroso...Empezando porque soy supervisora de botones y valet parking! Jamás en la vida había cruzado palabra con un valet y ahora los tenía que dirigir, lo mismo que a los botones cuando por mi pequeña figura (1.63 y 49 kgs de peso) ni las maletas me aguanto. Pues bien, cargué maletas alguna vez, dirigí logísticas de estacionamiento, dí la cara por daños ocasionados a los vehículos, robos, pérdidas tanto de los valets como bellboys, regañé gente, varios me odiaron, puse acciones disciplinarias a diestra y siniestra y ayer vi la alegría de algunos y la tristeza de otros, menos pues mi base siempre fue el respeto mutuo y la honestidad...He pensado abandonar la hotelería, es un trabajo que cuando lo desempeñé en la Riviera, me llenaba profesionalmente, algo voy a extrañar y mucho, la sonrisa de mis huéspedes, ellos eran la razón de levantarme cada mañana contenta con mi trabajo, aunque me negrearan, me regañaran, me ofendieran, los echaré de menos, ya no tendré a quien alegrarles el día con un frutero especial, con alguna cena, con algún requerimiento estúpido pero cumplido o el más dificil capricho asi como compartirles la belleza de nuestro México, que mas que como empleada de hotel, me gustaba hacerlo como amiga.."En servicio a través de la amistad" el lema de Les Cles d'or, Las llaves de oro, la distinción máxima de un concierge. Atrás quedará esa asociación para mi, pero algo aprendí en este, poco mas de un año en la hotelería, tratar a todos por igual, como amigos potenciales, no como individuos más. Gracias a Dios, que me colocó ahí, y gracias a la Asociación, y a mi jefe, un chief concierge con las llaves de oro, por su apoyo y amistad que aunque me vaya a Australia en dos meses, nunca voy a olvidar y siempre, los estatutos de la asociación seguirán en mi vida diaria.