viernes, 15 de mayo de 2009
Cerrando ciclos
El día de hoy es mi último día en el trabajo que he llegado a despreciar. De todos los lados donde he trabajado, éste, indudablemnete ha sido el peor. Llegué como concierge, yo estaba acostumbrada al glamour que envuelve tan noble profesión en la Riviera Maya, llego aqui y me enfrento con que el concierge de ciudad está muy lejos de ser glamouroso...Empezando porque soy supervisora de botones y valet parking! Jamás en la vida había cruzado palabra con un valet y ahora los tenía que dirigir, lo mismo que a los botones cuando por mi pequeña figura (1.63 y 49 kgs de peso) ni las maletas me aguanto. Pues bien, cargué maletas alguna vez, dirigí logísticas de estacionamiento, dí la cara por daños ocasionados a los vehículos, robos, pérdidas tanto de los valets como bellboys, regañé gente, varios me odiaron, puse acciones disciplinarias a diestra y siniestra y ayer vi la alegría de algunos y la tristeza de otros, menos pues mi base siempre fue el respeto mutuo y la honestidad...He pensado abandonar la hotelería, es un trabajo que cuando lo desempeñé en la Riviera, me llenaba profesionalmente, algo voy a extrañar y mucho, la sonrisa de mis huéspedes, ellos eran la razón de levantarme cada mañana contenta con mi trabajo, aunque me negrearan, me regañaran, me ofendieran, los echaré de menos, ya no tendré a quien alegrarles el día con un frutero especial, con alguna cena, con algún requerimiento estúpido pero cumplido o el más dificil capricho asi como compartirles la belleza de nuestro México, que mas que como empleada de hotel, me gustaba hacerlo como amiga.."En servicio a través de la amistad" el lema de Les Cles d'or, Las llaves de oro, la distinción máxima de un concierge. Atrás quedará esa asociación para mi, pero algo aprendí en este, poco mas de un año en la hotelería, tratar a todos por igual, como amigos potenciales, no como individuos más. Gracias a Dios, que me colocó ahí, y gracias a la Asociación, y a mi jefe, un chief concierge con las llaves de oro, por su apoyo y amistad que aunque me vaya a Australia en dos meses, nunca voy a olvidar y siempre, los estatutos de la asociación seguirán en mi vida diaria.
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1 comentario:
Fabiola, em alegra que vayas a Australia, sin duda extrañaremos los chilangos tus historias.
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